martes, 19 de mayo de 2009

Corazon comprometido



Entregarle mi corazon a Dios, reconociendo el sacrificio de Jesus, ha sido y será la decisión mas sabia que he tomado en toda mi vida, además de tener a mi hijo sola (eso es otra historia), pero es que cuando Jesus llama a la puerta ¿Como no atender? Convencida de estar en pecado y con lagrimas en mis ojos y en mi alma, El me recibió. Y he estado desde entonces dispuesta a servirle, entregando a El toda mi vida y mi corazon. Se que El me usará en donde sea necesario, cuando sea necesario, El esta haciendo un trabajo en mi, me está moldeando ¡Y como duele! pero le he dicho que estoy dispuesta a soportar, y pacientemente espero. Respetando aquel compromomiso.

¡Amo a Jesus! no por lo que puede darme, pues ya me ha dado todo, me ha dado vida, sino porque he descubierto que durante toda mi vida El me ha dado justo lo que necesito, en el momento justo en que lo necesito. Física, emocional y espiritualmente me ha dado TODO.

Estoy comprometida con Jesus, y mas aun estoy aferrada a ese compromiso, estoy por primera vez enamorada, tal vez las personas me ven en la calle y diran cosas de mi, pues no tengo una gran casa, pero tengo un techo, no tengo mucho dinero, pero si la provision de cada día, no tengo un apellido sonoro, pero tengo una familia que esta a mi lado cuando rio y cuando lloro.

Quiero ser grande, no tan grande que los demas vean mi grandeza, quiro ser grande que los demas puedan sentirla, porque quiero crecer dentro, quiero crecer en generosidad, en amor, en misericordia, en paz, en bondad y en servicio.

He descubierto que mientras mas amo mas crece mi corazon y le he pedido al Señor que cada espacio de mi corazon lo llene de su amor, asi que, mientras mas amo, mas amor tengo para dar. Y en verdad testifico que el amor produce una sensacion de sano placer, que no puede ser comparado con nada cuando este viene directamente del trono de la gloria.

En este momento de mi vida hay muchas cosas materialmente que no tengo, pero tengo la gracia de Dios. Ademas de las cosas materiales hay otras cosas que no tengo y por las cuales le doy gracias a Dios, no tengo odio, envidia, dolor, amargura, angustia... Hay una dulce miel en mi vida que aun viendome igual ante el espejo pienso en como me siento y no me reconozco.

¡Cuan grande es el amor de Dios!

Durante años lloré desconsoladamente llena de dolor, queriendo dejar de existir, pensadon que de no haber nacido, la vida sería mejor para quienes me rodeaban. He descubierto que por la gracia de Dios mi vida esta entrelazada a la de otras personas y hoy estoy feliz de existir y llevar la vida que llevo. Hoy en dia lloro de felicidad, de gratitud, de gozo y es un llanto que me llena de regocijo, que me libera y que como todo lo divino no puede ser medido.

Hoy me visto para la batalla, cada día tomo mis armas: la oracion, la biblia y las alabanzas no se apartan de mi, los angeles del Señor forman parte de la armada, sé que no será facil, pero sé que no estoy sola. Señor: ¡Heme aqui!

E.H.

1 comentario:

HENRY LEGUIZAMO dijo...

Un saludo cordial...
Quiero felicitarle por este testimonio, que resalta el Amor que solo se conoce en la persona de Jesús. Que hermoso reflexionar en que todo lo que nos rodea, sí tiene un valor para nuestras vidas...Estas palabras que invitan a crecer en generosidad, en amor, en misericordia, en paz, en bondad, invitan a un reto diario de debemos querer lograr...Felicitaciones y Dios les Bendiga grandemente un hermano. HENRY

http://wwwrestauracciondeloalto.blogspot.com